Kinesiología

Vamos a poner estas 3 preguntas primero:

¿Hay algo dentro de ti con lo que no estés a gusto, a pesar de que por fuera luzcas bien?

¿Sientes que te cuesta avanzar, lidiar con los obstáculos y tomar decisiones acertadas?

¿Sientes que tu cuerpo somatiza algún dolor y no sabes en dónde se origina?

Devuélvele el bienestar a tu cuerpo y encuentra el equilibrio en tu mente:
Kinesiología para transformar lo que la medicina tradicional todavía no puede explicar

Si alguna de estas situaciones te resulta familiar es probable que sientas que ya lo has intentado todo.

O peor aún.

Que ya no hay nada más que intentar.

Pues ni la terapia, ni la medicina, ni la autoevaluación han logrado dar con la causa de tus agobios.

Porque, aunque te crees capaz de enfrentarte a momentos tensos, cada vez parecen más agotadores.

Y es que, aunque los estragos físicos y emocionales a los que ha sido sometido tu cuerpo no parecen demasiado importantes, son una bomba de tiempo que cada vez se hace más poderosa.

Capaz de arrasar con todo lo que consiga a su paso, comenzando por ti.

Por lo que, en un punto, cuando menos te lo esperes, tu inconsciente pedirá a gritos que lo escuches.

E identifiques qué es lo que está causando ese desequilibrio en tu vida.

  • Que no te permite avanzar.
  • Por el que no logras ser feliz.
  • Y que, muchas veces, te ocasiona dolor.

La kinesiología es la herramienta que te ayuda a interpretar esas señales

Indagando en lo más profundo de tu mente
y en la memoria de tu cuerpo

Cualquier traumatismo físico o emocional que hayas vivido, ha sido almacenado en tu memoria corporal, impidiendo que fluya esa energía necesaria para que puedas sentirte bien contigo y con tu entorno.

Y es cuando la kinesiología entra en acción, para  restablecer la circulación energética que ha sido bloqueada por todas esas experiencias emocionales que tu cuerpo ha registrado a nivel inconsciente.

Este método suave, pero poderoso, se basa en la medicina tradicional china y te ayuda a detectar, a través de un test muscular, la presencia de cualquier estrés relacionado con alguna actividad como:

 

  • Leer
  • Estudiar
  • Escribir
  • Conducir
  • Hablar en público

 

  • Enfrentar dificultades
  • Sobrellevar problemas
  • O manejar emociones.

Y una vez descubierto el origen, te ayuda a liberarte de estos patrones que han tomado el control de tu vida.

La kinesiología es la forma de estudiarte, escucharte y entenderte

Enseñándote las herramientas con las que serás capaz de adaptarte a los cambios, reconectar contigo y aprehender la vida, lejos de aquellos bloqueos que hasta ahora no te han dejado ser feliz.

Del griego kínesis (“movimiento”) y logos (“estudio”), la kinesiología es la terapia natural que te ayuda a entender lo que le pasa a tu cuerpo y prestarle la atención que necesita.

  • Liberándote de creencias que, hasta ahora, habías dado por ciertas a pesar de que te han causado daño.
  • Ayudándote a aliviar el estrés, la ansiedad y los dolores somáticos, porque se enfoca en la causa y no en los síntomas.
  • Brindándote la calma que siempre has buscado fuera, cuando realmente estaba dentro de ti.
  • Y transformando tu estado de ánimo llevándote a alcanzar la autoconfianza y la plenitud que siempre habías deseado tener.

La Kinesiología es la forma de ayudarte a ser quien quieres ser, entendiendo, a nivel inconsciente, la persona que eres realmente

¿Para quién es la Kinesiología?

Niños-adolescentes
que deseen:

  • Aumentar su autoconfianza. 
  • Gestionar mejor sus emociones
  • Canalizar el estrés académico.
  • Estimular su creatividad
  • Mejorar su concentración y su atención en clase para mejorar su capacidad de retención.
  • Liberarse de su cólera.
  • Comunicarse mejor con su entorno.
  • Fomentar su autonomía.
  • Aprender a encontrar su lugar en la familia y escuela.

Adultos
que quisieran:

  • Adaptarse a cualquier situación complicada, a nivel personal o profesional.
  • Superar los miedos, el desaliento, las angustias, la depresión, la falta de confianza, la timidez, las fobias y las adicciones de cualquier tipo.
  • Ser capaces de enfrentar cambios drásticos como separaciones, pérdidas o despidos.
  • Controlar la agresividad
  • Liberarse de comportamientos repetitivos

El estrés y las tensiones no pueden evitarse:
Lo único que podemos hacer es cambiar nuestros patrones de percepción, escuchando a nuestro cuerpo y haciendo recircular esa energía, clave para la salud física, mental y espiritual.

Tú también quieres restablecer la armonía entre lo que quieres, lo que dices y lo que haces